Cocinar componentes, no platos terminados cerrados
Dedicar dos horas una tarde de domingo a preparar recipientes con componentes sueltos multiplica las posibilidades semanales: asar una bandeja grande de verduras mixtas de temporada, cocer un recipiente de arroz o quinoa, hervir cuatro huevos camperos y hornear tiras de pechuga de pollo o tofu marinado. Durante la semana, solo tendrás que ensamblar una porción de cada grupo en el plato según tus preferencias.
Conservación higiénica y orden en la nevera
Utiliza recipientes de vidrio herméticos preferiblemente rectangulares para aprovechar el espacio del frigorífico. Los alimentos cocinados con proteínas y carbohidratos se conservan en perfectas condiciones higiénicas entre 3 y 4 días a una temperatura de 4°C. Para comidas destinadas al viernes o fin de semana, la congelación en porciones individuales es la opción más segura.
Salsas y aliños rápidos para evitar la monotonía
Para que comer ingredientes cocinados previamente no resulte aburrido, ten preparadas pequeñas vinagretas: una emulsión de aceite de oliva virgen con mostaza de Dijon y limón, una salsa ligera de yogur natural con eneldo picado o una cucharadita de tahini con agua y ajo en polvo transforman por completo el sabor de unas verduras con arroz.