El orden legal de los ingredientes
Por normativa europea e internacional, los ingredientes de cualquier producto procesado deben aparecer listados obligatoriamente de mayor a menor cantidad según su peso en la formulación final. Si en un producto publicitado como 'con avena integral' o 'con aceite de oliva' el primer o segundo ingrediente de la lista es azúcar añadido, harina refinada de trigo o aceites vegetales de baja calidad, ese producto dista mucho de ser una opción saludable cotidiana.
Los múltiples nombres del azúcar añadido
La industria alimentaria utiliza con frecuencia más de cincuenta denominaciones distintas para enmascarar la presencia de azúcares libres: jarabe de maíz de alta fructosa, dextrosa, maltodextrina, néctar de agave, concentrado de zumo de manzana, miel o melaza. Al fragmentar el azúcar en diferentes nombres técnicos, logran que ninguno de ellos aparezca como primer ingrediente aislado, aunque en conjunto representen un tercio del producto.
La proporción entre fibra y carbohidratos
Al evaluar panes, pastas o cereales que afirman ser 'integrales', aplica la regla de oro: por cada 10 gramos de carbohidratos totales declarados en la tabla nutricional, debe haber al menos 1 gramo de fibra dietética (relación 10:1 o mejor). Si un pan de molde aporta 45 g de hidratos y solo 2 g de fibra, ha sido elaborado predominantemente con harinas refinadas reconstruidas.